APRENDIENDO A ESTUDIAR: LAS TÉCNICAS DE ESTUDIO.

Imagínate que has de montar un mueble pero nadie te dice cómo, simplemente te facilitan el material necesario. O más fácil aún, imagina, que hay un cumpleaños y te piden que prepares una deliciosa tarta de zanahoria, tus dotes de repostería no van más allá de fundir chocolate y preparar crema pastelera, y aunque tienes interés por salir airoso de la situación, te encuentras ante numerosos ingredientes pero sin una receta que guíe tus pasos.

Ante esto, habrá quien, ya sea por conocimientos previos, porque han recibido ayuda, por que tienen más capacidad para la tarea, más ingenio o maña, o simplemente porque “sonó la flauta”, obtengan un buen resultado final. Otros, tras enfrentarse a ciertas dificultades, pueden conseguir un resultado semejante al esperado. Por último los habrá que tras horas de esfuerzo, no sepas reconocer qué mueble han montado y lo que es peor, seguramente no quieran saber de martillos, harinas y huevos en su vida.

Lo que está claro, es que si a todos ellos les explicas cómo hacerlo, no solo se acercarán más al resultado final, si no que el camino les resultará más llevadero.

Esto mismo ocurre con los estudiantes frente a sus tareas diarias, tienen el material y una gran cantidad de información que en ocasiones no saben cómo gestionar. Este cómo muchas veces se reduce a las técnicas de estudio.

Las técnicas de estudio no son solo una habilidad imprescindible para la adquisición de hábitos sino que además dotan de herramientas que facilitan la adquisición de nuevos conocimientos a lo largo de toda la escolaridad.

En muchas ocasiones, estas técnicas se aprenden instintivamente con el paso del tiempo y se van modificando según aumenta la dificultad de las exigencias escolares, adaptando la forma de estudio a cada asignatura y etapa del desarrollo escolar. Lo que para muchos puede resultar un mecanismo natural, para otros no tanto. Convirtiéndose así, concluir, esquematizar o memorizar entre otras, en todo un reto.

A su vez, la falta de estrategias a la hora de afrontar las tareas escolares puede dar lugar a una baja motivación por los estudios así como a una baja autoestima en el ámbito más académico , pues el no saber cómo gestionar los estudios puede generar frustración en los estudiantes , y esta, puede desembocar en fracaso escolar.

Es para estos últimos alumnos, para los que un acercamiento a las técnicas de estudio puede resultar útil en sus tareas diarias.

Antes de comenzar a estudiar es importante tener una buena planificación y organización que nos ayude a administrar nuestro tiempo. Así mismo, una vez hemos planificado nuestro tiempo de estudio, es importante crear un buen ambiente para llevarlo a cabo. Una vez más esto puede resultar obvio para algunos pero hay quien nunca se ha parado a pensar en ciertas condiciones tanto externas como internas, que facilitan el estudio. Me refiero a aspectos tan básicos como las horas de sueño, la alimentación, los descansos o la iluminación, los ruidos y la ventilación entre otros. Se tratan de pequeños detalles que pueden marcar una gran diferencia.

Una vez conseguimos hacernos con la mayor cantidad posible de estas condiciones facilitadotas, ya estamos preparados para comenzar a estudiar.

Las técnicas más utilizadas son la prelectura, que nos ayuda a tener una visión general de la tarea a la que nos enfrentamos. La lectura, fundamental para conseguir una buena comprensión del tema que se esté tratando. Sin duda alguna, cuando se comprende lo que se está estudiando, los siguientes procesos son mucho más fáciles de llevar a cabo, por lo que garantizar una buena comprensión lectora es fundamental para el estudio.
Una vez conseguido esto, es necesario saber extraer ideas principales para lo cual hay diferentes pistas y trucos que nos ayudan. De diferentes formas también, podemos subrayar, resumir y esquematizar, dejándolo todo bien listo para utilizar la regla nemotécnica que mejor nos convenga. Ya solo nos queda repasar y cuando llegue el día, adoptar una correcta actitud ante el examen con el fin de que los nervios o las prisas no nos jueguen malas pasadas.

Además estas técnicas no son únicas e inamovibles, si no que la oferta es muy variada, pudiendo dentro de una misma técnica escoger la variedad y forma de aplicarla que más se adapte a cada persona y por lo tanto, que mas le favorezca.

Cierto es que estas técnicas no garantizan el éxito de los estudiantes ya que hay otros factores que entran en juego. Pero sí es verdad que los acercan, ya que estas técnicas funcionan para ellos como un manual de instrucciones, un recetario, que les otorga un guión a seguir, con el se sentirán cómodos y que les aportará cierta seguridad a la hora de llevar a cabo sus rutinas escolares.

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